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131 aniversario DMSF en Chile


Chile

Memoria agradecida de un legado que sigue vivo

Memoria agradecida de

un legado que sigue vivo

 

 

 

Durante la semana del 8 al 12 de junio, nuestra comunidad educativa del Liceo Carmen Arriarán ubicado en Santiago de Chile vivió un tiempo especial de memoria agradecida, recordando a aquellas mujeres que soñaron y dieron vida a este proyecto educativo: las Hermanas Dominicas Misioneras de la Sagrada Familia.
Aunque la celebración de la fundación de la Congregación se conmemora oficialmente el 12 de junio, quisimos dedicar toda la semana a profundizar en su historia, su legado y la misión que hoy continúa inspirando nuestro quehacer educativo. Fueron días de encuentro, reflexión y aprendizaje que permitieron acercar a estudiantes, docentes, asistentes de la educación y familias a las raíces de nuestra identidad dominicana.

Historia, Recuerdo, Vida y Sueños


La semana comenzó cada día con espacios de oración comunitaria que nos ayudaron a agradecer la vida y entrega de quienes sembraron esta obra educativa con fe, valentía y espíritu misionero. En cada momento de oración recordamos que el legado recibido no pertenece solo al pasado, sino que sigue siendo una invitación permanente a educar, acompañar y servir con amor.
Nuestros estudiantes participaron en un espacio formativo destinado a conocer la historia de la Congregación, sus orígenes y el legado que las Hermanas Dominicas Misioneras de la Sagrada Familia han dejado a lo largo del tiempo. Esta instancia les permitió acercarse a las raíces de nuestra identidad institucional y comprender el valor de la misión que hoy continúa vigente en nuestra comunidad educativa.
Por otra parte, docentes y asistentes de la educación participamos en una jornada de reflexión centrada en la figura de la Madre Pilar. Guiados por nuestra querida Madre Marta profundizamos en su visión educativa y en la vigencia de su legado, reflexionando sobre el llamado a seguir educando con convicción, empatía, cercanía, espíritu democrático y un profundo compromiso con la formación integral de las personas.
Asimismo, se desarrolló una exposición dedicada a reconocer la figura del Padre Cueto y de la Madre Pilar, fundadores y referentes de vida cuya visión continúa iluminando nuestro camino. Junto a ello, los jóvenes de la Pastoral del liceo compartieron este legado con estudiantes de la Escuela Nuestra Señora del Pilar, transformándose en protagonistas y transmisores de una historia que sigue dando frutos.
Cada una de estas actividades nos recordó que la misión encomendada por nuestras hermanas permanece viva. Hoy son los laicos quienes continúan sembrando, educando y acompañando a las nuevas generaciones, procurando que los valores dominicanos sigan presentes en cada aula, en cada encuentro y en cada acción cotidiana.
Al concluir esta semana de celebración, solo podemos expresar nuestra gratitud. Gracias por habernos hecho parte de esta gran familia. Gracias por el legado recibido, por la confianza depositada y por la misión compartida que nos desafía cada día a seguir construyendo comunidad desde la fe, la fraternidad, el estudio, la oración, la predicación y el servicio.
Porque los sueños sembrados hace más de un siglo siguen floreciendo hoy en cada estudiante, en cada educador, en cada asistente de la educación y en cada persona que forma parte de esta hermosa obra.


Francimar Sánchez Reyes
Animación Pastoral LCA